domingo, 10 de julio de 2016

LA ANOREXIA Y BULIMIA EN NUESTRA JUVENTUD

LA ANOREXIA Y BULIMIA EN NUESTRA JUVENTUD

Con tan solo 18 años miraba con atención mi cuerpo quedando desconforme con lo que veía. Fue así que se inició el proceso más catastrófico para mi salud, pero que en aquel entonces era el comienzo de ver por fin el resultado anhelado. Las tallas 32, 30 desaparecieron, y aunque ya era la talla que deseaba, no podía parar. Tenía un cuaderno que detallaba cada una de las veces que vomitaba y hacia ejercicio. Recuerdo cuando todo empezó a empeorar, los huesos de mi cadera cada vez más pronunciados y no querer salir por saber que eso significaría comer con todos y no poder ir corriendo a vomitar. Mi vida ya no era mía, a pesar de ya no causarme el vómito, era algo que simplemente sucedía.

Fui al Doctor y me dijeron que cada vez estaba peor y si no me cuidaba, podría tener algún problema a la sangre. Así tome la iniciativa de decirle a mi familia y fue que empezó el real proceso de “cambio”…ya no comía sola, y me hablaban mientras lo hacía, ya que solía tantear en mi mente cuanto comía. Comprendí que esa sensación de satisfacción mientras me causaba dolor, no solo era algo físico, sino también emocional, era mi manera de desahogo y de llegar a lo que anhelaba cualquier chica en su adolescencia.

Después de todo, elegí mi salud y mi estabilidad emocional. Ya son 6 años que aún lucho con ansiedades, pero no volví a vomitar otra vez, gracias al amor y preocupación de los que me rodean. Comprendí que debía seguir un tratamiento y así sigo hasta el día de hoy, sintiéndome ¡victoriosa!, y rechazando tajantemente la imagen distorsionada de la belleza. Porque para vivir bien, lo único que necesitamos es una vida saludable y no dejarse cejar por una simple moda.

Uno de los tantos problemas que enfrentamos los jóvenes, es la anorexia y la bulimia, que son dos de los trastornos alimenticios más comunes en la adolescencia y ambos presentan un problema psicológico muy grave como trasfondo. Estas patologías aunque pueden padecerla los dos sexos, son más frecuentes en mujeres. A pesar de que quienes las padecen tienen el objetivo común del deseo de adelgazar y la obsesión por controlar su peso.  Existe diferencia entre ambas en la conducta.

La anorexia es el trastorno psicológico que hace que la persona se vea gorda, a pesar de que no lo este, en si hace que se vea de una forma distorsionada a lo que es. Siente pánico a ser obeso y aumentar de peso, haciendo que se restrinja de alimentos que tengan mucho valor calórico y siendo minuciosos con cada una de sus comidas.

La Bulimia en cambio, es el trastorno que causa cambios drásticos de peso, ya que hace que la persona sienta una ansiedad por consumir alimentos con mucho valor calórico, y que luego sienta culpabilidad por ello. Esta acción es conocida como los famosos atracones, que causa que después de comer grandes cantidades de comida, esa misma culpabilidad haga que se induzca al vómito, que se haga mucho ejercicio o infinidad de dietas para no engordar.

Como indica La Dra. Carmen E. Silva (2011, párr. 24)” A futuro, la población debe concientizar lo que son trastornos de alimentación en general, lo que se conoce de anorexia, bulimia y la obesidad. La gente no sabe comerse una taza de pasta sino terminarse la olla, comen sin medida igual que el fumador consume cajetillas de cigarrillos o el farmacodependiente  sus sustancias.

El futuro mediato es la educación: a los padres, docentes, medios de comunicación social, publicidad, a los niños desde el preescolar…Esto no será fácil por la presión social y el concepto que se tiene sobre la belleza, pero hay que insistir en las señales de alerta a menos que quieran que sus hijos o hijas lleguen al extremo de la enfermedad. No sólo es bueno que un niño saque 20 puntos en sus notas, hay que crear una personalidad integral, con valores y principios.”

“Otro aspecto positivo [...] “En el Centro Médico Docente La Trinidad hemos unificado criterios en las diferentes especialidades y organizado  un equipo de especialistas para tratar esta enfermedad y lograr el éxito en el tratamiento de estos pacientes”, anuncia Silva.  Con  el  centro de ejercicios MEDEX, que se encuentra en la institución funciona una alianza para el manejo de pacientes con trastornos de alimentación.” (Blanca, 2011, párr.26)

Lamentablemente estas enfermedades son causadas por diversos detonantes, como la presión de la sociedad, la baja autoestima, y como cualquier enfermedad psicológica, es difícil para la persona reconocer que padece de esto, más aún cuando se es joven y se sabe que la adolescencia es una etapa de la vida, que se puede considerar de transición. Por lo cual, es frecuente que los adolescentes sufran una serie de cambios sociales, físicos y psicológicos que pueden en algunos casos derivar en trastornos de la alimentación, tales como la anorexia y bulimia, pero que se pueden solucionar con tratamiento.

Aunque muchos de estos casos terminan matando muchas vidas jóvenes, por el daño que se provocan con diversos desarreglos que hacen con su salud, se debe informar y concientizar más a la juventud, porque estas patologías tienen solución y se tratan con mucha seriedad, porque no son algo pasajero. Se debe tomar en serio y fomentar a amarse tal y como uno es, porque la moda pasa y la publicidad es para entretener, más no ejemplo de vida de niños y jóvenes.

FUENTES: