LA ANOREXIA Y BULIMIA EN NUESTRA JUVENTUD
Con tan solo 18 años miraba
con atención mi cuerpo quedando desconforme con lo que veía. Fue así que se inició
el proceso más catastrófico para mi salud, pero que en aquel entonces era el
comienzo de ver por fin el resultado anhelado. Las tallas 32, 30 desaparecieron,
y aunque ya era la talla que deseaba, no podía parar. Tenía un cuaderno que
detallaba cada una de las veces que vomitaba y hacia ejercicio. Recuerdo cuando
todo empezó a empeorar, los huesos de mi cadera cada vez más pronunciados y no
querer salir por saber que eso significaría comer con todos y no poder ir
corriendo a vomitar. Mi vida ya no era mía, a pesar de ya no causarme el
vómito, era algo que simplemente sucedía.
Fui al Doctor y me dijeron
que cada vez estaba peor y si no me cuidaba, podría tener algún problema a la
sangre. Así tome la iniciativa de decirle a mi familia y fue que empezó el real
proceso de “cambio”…ya no comía sola, y me hablaban mientras lo hacía, ya que
solía tantear en mi mente cuanto comía. Comprendí que esa sensación de
satisfacción mientras me causaba dolor, no solo era algo físico, sino también
emocional, era mi manera de desahogo y de llegar a lo que anhelaba cualquier
chica en su adolescencia.
Después de todo, elegí
mi salud y mi estabilidad emocional. Ya son 6 años que aún lucho con
ansiedades, pero no volví a vomitar otra vez, gracias al amor y preocupación de
los que me rodean. Comprendí que debía seguir un tratamiento y así sigo hasta
el día de hoy, sintiéndome ¡victoriosa!, y rechazando tajantemente la imagen
distorsionada de la belleza. Porque para vivir bien, lo único que necesitamos
es una vida saludable y no dejarse cejar por una simple moda.
Uno de los tantos
problemas que enfrentamos los jóvenes, es la anorexia y la bulimia, que son dos
de los trastornos alimenticios más comunes en la adolescencia y ambos presentan
un problema psicológico muy grave como trasfondo. Estas patologías aunque
pueden padecerla los dos sexos, son más frecuentes en mujeres. A pesar de que
quienes las padecen tienen el objetivo común del deseo de adelgazar y la
obsesión por controlar su peso. Existe
diferencia entre ambas en la conducta.
La anorexia es el
trastorno psicológico que hace que la persona se vea gorda, a pesar de que no
lo este, en si hace que se vea de una forma distorsionada a lo que es. Siente
pánico a ser obeso y aumentar de peso, haciendo que se restrinja de alimentos
que tengan mucho valor calórico y siendo minuciosos con cada una de sus
comidas.
La Bulimia en cambio,
es el trastorno que causa cambios drásticos de peso, ya que hace que la persona
sienta una ansiedad por consumir alimentos con mucho valor calórico, y que
luego sienta culpabilidad por ello. Esta acción es conocida como los famosos
atracones, que causa que después de comer grandes cantidades de comida, esa
misma culpabilidad haga que se induzca al vómito, que se haga mucho ejercicio o
infinidad de dietas para no engordar.
Como indica La Dra.
Carmen E. Silva (2011, párr. 24)” A futuro, la población debe concientizar lo
que son trastornos de alimentación en general, lo que se conoce de anorexia,
bulimia y la obesidad. La gente no sabe comerse una taza de pasta sino
terminarse la olla, comen sin medida igual que el fumador consume cajetillas de
cigarrillos o el farmacodependiente sus
sustancias.
El futuro mediato es
la educación: a los padres, docentes, medios de comunicación social,
publicidad, a los niños desde el preescolar…Esto no será fácil por la presión
social y el concepto que se tiene sobre la belleza, pero hay que insistir en
las señales de alerta a menos que quieran que sus hijos o hijas lleguen al
extremo de la enfermedad. No sólo es bueno que un niño saque 20 puntos en sus
notas, hay que crear una personalidad integral, con valores y principios.”
“Otro aspecto
positivo [...] “En el Centro Médico Docente La Trinidad hemos unificado
criterios en las diferentes especialidades y organizado un equipo de especialistas para tratar esta
enfermedad y lograr el éxito en el tratamiento de estos pacientes”, anuncia
Silva. Con el
centro de ejercicios MEDEX, que se encuentra en la institución funciona
una alianza para el manejo de pacientes con trastornos de alimentación.”
(Blanca, 2011, párr.26)
Lamentablemente estas
enfermedades son causadas por diversos detonantes, como la presión de la
sociedad, la baja autoestima, y como cualquier enfermedad psicológica, es
difícil para la persona reconocer que padece de esto, más aún cuando se es
joven y se sabe que la adolescencia es una etapa de la vida, que se puede
considerar de transición. Por lo cual, es frecuente que los adolescentes sufran
una serie de cambios sociales, físicos y psicológicos que pueden en algunos
casos derivar en trastornos de la alimentación, tales como la anorexia y
bulimia, pero que se pueden solucionar con tratamiento.
Aunque muchos de
estos casos terminan matando muchas vidas jóvenes, por el daño que se provocan
con diversos desarreglos que hacen con su salud, se debe informar y
concientizar más a la juventud, porque estas patologías tienen solución y se
tratan con mucha seriedad, porque no son algo pasajero. Se debe tomar en serio
y fomentar a amarse tal y como uno es, porque la moda pasa y la publicidad es
para entretener, más no ejemplo de vida de niños y jóvenes.
FUENTES: